
Allá la cerveza, tras una maduración de más de 7-8 meses que favorece el ablandamiento de los taninos, es compleja y cálida, con una increíble facilidad de bebida dada por la extrema sequedad, pero con un sabor seco y pleno, afrutado, delicadamente tánico y amargo.
En nariz es ligeramente especiado, con notas de violeta y cereza negra.












