
Una auténtica cerveza rubia revolucionaria, dedicada a la pasión por el ciclismo que siempre ha estado muy arraigada en nuestro valle del bajo po.
Dorado y brillante, huele a miel, trigo cortado y lúpulo finamente especiado.
Con cuerpo y final largo y amargo.
Recomendado antes, durante y después de la actividad física.


















